Hábitos de abundancia para ser un Business Coach

Los hábitos de abundancia y prosperidad tienen diferentes significados para las personas. Para algunas la prosperidad únicamente está ligada a lo material; en otras solo por espiritual. Decidí formarme como business coach porque necesitaba ese equilibrio entre ambas, necesitaba fortalecer mis valores con la actitud.

No puedes desarrollar hábitos de abundancia y prosperidad en otras personas si tú no los tienes.

Cuando tomé la decisión de formarme como Business Coach no fue por un interés económico, necesitaba desarrollar hábitos de prosperidad; no es coherente que alguien que ayuda a otros a crear riqueza y tener hábitos de abundancia no demuestre con el ejemplo consigo mismo.

He tenido dinero, he creado mis empresas, he caminado el mundo. También he fracasado, he quebrado y pasado por graves quebrantos de salud.

He sentido qué es perder, ser engañado y tener que tragarme el sapo de la impotencia. Todo eso me hizo tomar la decisión de recibir formación como Business Coach; se convirtió en mi propio reto para generar hábitos de abundancia tanto en mí como en los demás.

Cuando inicié mi proceso de entrenamiento, nunca olvidaré una lección de mi Master Coach:

Toda persona define su código de ética y conducta personal con el cual cada uno es la unidad con la pluralidad.  -¿Quieres desarrollar hábitos de abundancia en los demás Adrián?

Primero debes describir qué es para ti la abundancia. Fuera de describirla, debes vivirla y aceptarla como tu nueva forma de ser con otros. Debes comprometerte con veinte cosas que serán testimonio de tu abundancia…

El camino hacia mis 20 hábitos de abundancia para darle identidad a mi labor como business Coach

Desde esa primera lección recibida mi vida tuvo un giro de 360 grados. Lo relacioné inmediatamente con todo lo vivido cuando estuve solo y muerto en la cama de  un hospital. También recordé lo mucho que aprendí de la segunda oportunidad que Dios me dio.

Realmente todas las experiencias que había tenido en estos 35 años de vida dieron un giro, un significado muy distinto. Pensaba que todo el sacrificio, la particularidad y las adversidades que me había tocado enfrentar serían cimientos muy fuertes para ser una mejor persona.

Nada más alejado de la realidad. Todo lo que viví simplemente era una débil cáscara de huevo. No era ni próspero, ni fuerte, mucho menos era destacado. Entendí que me faltaba mucho para ser un hombre humano que debe expresar humanidad y moralidad a otros, principio fundamental de un  business coach.

Decidí dejar de ejercer como profesional de la industria de alimentos, llamar a mis clientes y decirles un muchas gracias, pero, que ya no podía atenderlos más debido a un conflicto ético que no me dejaba tranquilo.

También me alejé de muchas personas a las cuales solía decirles que eran mis asociados y amigos en público. Confieso que fue muy duro, es como perder el piso que sostiene tus pies y entrar en el vacío. Inicialmente llega mucha confusión, estrés y hasta recriminaciones de muchas personas porque no entienden lo que está pasando. Sin embargo, puedo decir como testimonio vivo que valió la pena.

gratitud y hábitos de abundanciaQué significan para mí la abundancia y la prosperidad

Decidí vender todo lo que tenía, pagar gran parte de las deudas de mi familia y caminar el mundo con lo poco que me quedó. Decidí desprenderme y renunciar a todo para poder conocer con sinceridad y humildad a gente que es mejor persona que yo, que hace más cosas que yo, que merecen toda mi admiración y respeto.

Tranquilamente puedo decir que no tengo ni un centavo en mis bolsillos,vivo en un barrio popular de clase media, con una vida simple y sencilla. Entendí que la gente que acumula dinero no es rica, es esclava. No me considero pobre, gracias a Dios tengo un techo donde dormir, comida y ropaje. Ni me falta ni me sobra, tengo lo que Dios otorga.

Dinero que llega a mis manos lo diezmo, lo destino a obras sociales y lo pongo a circular realizando inversión en startups. Porque uno entre más da, más recibe, de eso puedo dar también testimonio.

Las ganancias de la renuncia

No tengo dinero a la mano, pero tengo tiempo. El tiempo que necesité para cuidar a mi hermana en condición de discapacidad, y que Dios reclamó el 15 de agosto de 2017 ante su presencia. Me queda la alegría de haberla tenido por 33 años aprendiendo de su sencillez y su inocencia.

También tengo tiempo para escuchar la sabiduría de mis padres entrados ya en canas, cosa que muchos de los grandes ejecutivos y dueños de empresa no tienen, porque primero son los negocios.

Tiempo para seguir caminando el mundo, leer un buen libro y darle una mano a todas las personas que Dios pone en mi camino, sin egoísmo y con humildad. Ese tiempo que hoy ninguna persona común tiene porque lo intercambia por dinero para solventar sus gastos.

Dejé de creer en lo que todo el mundo conoce como riqueza: Casa, carro, beca, lujo y cosas de la gente común. Eso no me lo voy a llevar cuando deje de nuevo este mundo para estar con mi Señor, quien ya me llamó una vez para darme una segunda oportunidad. Si han de llegar esas bendiciones pues lo disfrutaré pero no serán el centro de mi vida.

La abundancia y la prosperidad están en el amor, el respeto y la obediencia. Amor por uno para poder ser uno en comunión con el que entrega todo sin tener esa obligación. El respeto a la vida en todas sus formas. La obediencia para cumplir lo que Dios nos ha dejado como mandato: vivir en el hoy sin maldad, sin injusticia y con armadura de cristiano.

Mis 20 mandatos de abundancia:

  1. Estoy aquí porque Dios lo quiso, soy un bendecido.
  2. Doy gracias a Dios por todo lo que recibo, Él lo da todo.
  3. Tengo un propósito que nadie más puede hacer, es mío.
  4. Soy libre de ser. Sin embargo, entender, me obliga a ponerme en los zapatos del otro.
  5. En lugar de pedir amor, comprensión y atención mejor doy, incluso si me hacen falta.
  6. Creo en los pequeños milagros de cada día. Todo lo que pasa es bueno y debe ser así.
  7. Siempre hacer un acto generoso con alguien, que a pesar de ser pequeño tiene más que yo.
  8. Mis problemas y los problemas de mi familia los sano actuando.
  9. Conozco , vivo y experimento por mi propia iniciativa.
  10. Solo tengo lo que realmente necesito, todo lo que tengo es prestado.
  11. Todo cambia, por eso mis días transcurren con cero dogmas, cambiando mi modo de pensar para poder cambiar el modo de vivir.
  12. Mi cuerpo merece ser bien tratado con descanso y buena alimentación
  13. El principal amigo está en uno mismo, los de afuera son prestados.
  14. Soy el buen resultado de mis pensamientos, mis actos sencillos y transparentes.
  15. Tengo el deber de vivir con bienestar, soy el responsable de mi felicidad
  16. Mi tiempo es mi principal activo.
  17. Veo oportunidades donde nadie las puede ver.
  18. Soy independiente con los dones que Dios me entregó.
  19. Todo lo que se pierde es un recordatorio de la ley desapego y la renuncia.
  20. Soy capaz, hago sin privaciones, acompañado por Dios

Te invito a que construyas tus 20 hábitos de prosperidad y los vivas si realmente aceptas el desafío de la renovación con sacrificio, así como pasa con los carbones que se convierten en diamantes luego de mucha violencia.

Porque un Business Coach, para poder ayudar a un gerente, dueño o equipo de emprendedores, primero enseña con el ejemplo, es testimonio vivo del cambio.

Te invito a que me contactes. Yo y mi equipo de trabajo estamos prestos para escuchar tu proyecto empresarial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *