Saltar al contenido

Lo que no puedes obtener de un consultor empresarial pero sí de un Business Venture Manager

consultor empresarialAlgunos buscan un consultor empresarial para no pagar empleados

Son muchos los empresarios y emprendedores que buscan mejorar su desempeño en sus negocios; para tal fin acuden y contratan los servicios de un consultor o asesor empresarial según su problema, y con los cuales esperan encontrar la poción mágica que les resuelva todos sus asuntos relacionados con improductividad, costos y gastos desaforados; falta de ventas, dispersión para el posicionamiento del negocio, encontrar los productos milagro que permitan darle un nuevo aire a sus empresas. 

Como lo reiteré en un artículo anterior sobre la función de los consultores y asesores empresariales, vale la pena profundizar en algo que considero clave para que los empresarios decidan cuándo necesitan de estas personas en sus empresas: Que no todo lo pueden solucionar con un consultor empresarial, requieren de alguien que apoye en la construcción de la estrategia y las capacidades de la empresa. En ese caso necesita un Business Venture Manager

Cuando el problema es de incapacidad y no de capacidad.

En muchas ocasiones los empresarios y emprendedores quieren solucionar aspectos que son relacionados con los hábitos que no están presentes en las empresas porque no existe la competencia.

Un claro ejemplo es el de aquella persona que monta su empresa y no consigue que la caja registradora funcione a la intensidad que se requiere. Busca entonces una persona que le ayude a vender más, lo contrata o genera un acuerdo comercial el cual "en teoría" soluciona el problema de las ventas. El problema viene después cuando la persona conseguida no resuelve el problema, sino que lo agrava. Es es en ese momento cuando el empresario decide buscar a un asesor empresarial para que le ayude a mover la caja registradora.

El asesor creyendo hacer su trabajo entrena a la fuerza de ventas y se compromete a realizar el seguimiento respectivo. Puede que los resultados se presenten, pero cuando no sucede vienen los reclamos del empresario, pues la receta no funcionó y se sintió abusado en su buena fe.

¿En qué se falló?

Es claro que el asesor fue y ejecutó su trabajo según su área de experticia: entrenar vendedores, hacer seguimiento para que el proceso de ventas de la empresa sea más efectivo. El problema radica en lo siguiente: si el producto y la estrategia que está detrás de ese producto están mal, los resultados no serán efectivos.

Y la estrategia depende de los siguientes factores

  • La visión de los socios sobre el negoocio
  • La posición de la empresa con respecto al entorno y los actores presentes, especialmente la competencia
  • El grado de sofisticación del portafolio de la empresa
  • El grado de preparación de la empresa para entregar valor a sus clientes y competir.
  • Los riesgos políticos, económicos, ambientales, culturales, sociales

Todos estos aspectos son vitales para que los objetivos de la empresa se cumplan, y no se puede esperar que se solucione un problema desconociendo los efectos de otros problemas de mayor fondo e impacto sobre la compañía. ¿De qué sirve hacer ventas si los costos y los gastos ahogan a la empresa a ta punto que se supervive? igualmente, de qué sirve buscar nuevos clientes para el negocio si el servicio y la atención que se brinda es pésima.

Por muchos esfuerzos que haga el asesor para quedar bien y satisfacer los caprichos a su cliente se requiere revisar la capacidad que tiene la empresa para cumplir su promesa única de ventas. Eso es algo fundamental que el empresario o emprendedor debe entender muy bien antes de buscar un consultor o asesor.

¿Qué debería hacer todo empresario antes de buscar la ayuda de un consultor empresarial o asesor de empresas? (dos cosas distintas)

Lo primordial sería reflexionar si se está buscando a una persona que solucione un problema de incompetencia, o alguien que permita traer mejores prácticas para una mejora continua de las operaciones del negocio.

Si es un problema de incompetencia es claro que no necesita asesores ni consultores, requiere de un equipo de trabajo competente el cual tendrá que contratar, o desarrollar las alianzas estratégicas con personas o empresas para solucionar en los aspectos en los cuales usted no tiene dominio. En cualquiera de los dos casos en lo que sí debe existir competencia es en el arte de monitorear, evaluar, analizar, dirigir y edificar, aspecto en el cual muchos se rajan, pues fundamentaron su fortaleza desde las destrezas técnicas, olvidando la importancia de la gerencia.

Si es un problema de adopcción de mejores prácticas en el cual su equipo de trabajo requiere salir de una caja de cristal y de su zona de confort es el momento de buscar un Business Venture Manager. Desde esta necesidad puntual en la cual la empresa quiere fortalecer rediseñar o construir se busca a la persona más idónea, siendo responsabilidades de un Business Venture Manager: ayudar a entender el entorno de la empresa para determinar cómo competir y el por qué. Fortalecer o cambiar los hábitos presentes en una compañía.

Si busco un Business Venture Manager, ¿cómo medir su desempeño?

Desde lo personal y según el trabajo con mis clientes, el mejor valor que podría entregar un Business Venture Manager por encima de un consultor empresarial sería el cumplimiento de lo pactado en materia de eficiencias, mejora continua y resultados. No creo mucho en consultores que se dedican a crear informes como si la empresa fuera una biblioteca justificando así "su trabajo".

Tampoco creo en un consultor empresarial que solo se dedica a diagnosticar, auditar y decir "usted necesita hacer esto". Lo más valioso de un Business Venture Manager es su ejecución en campo, siendo muy sincero, es lo que más valora un cliente, pues siente que hay una persona que se pone la camiseta número diez para cambiar los hábitos de la empresa.

En mi caso no es raro que le pida a mi cliente que hagamos jornada de limpieza de su empresa desde las doce de la noche hasta las cinco de la mañana con su participación y ayuda de sus empleados. Lo hago porque estoy buscando generar o recuperar puntos de entendimiento para favorecer el trabajo en equipo, encuadrar pensamiento y acción para cumplir una meta que es de todos. Por otro lado, busco generar conciencia por parte del empresario sobre el rol de sus empleados y lo importantes que son para su empresa.

Tampoco será raro en mi trabajo, ni tampoco una carga, salir con los vendedores o con mi cliente para revisar cómo hacen para entregar valor a las personas, aprovecho para observar y proponer mejoras a partir de la experiencia. Son esos aspectos lo que más valoran mis clientes pues saben que no me gusta mantener las manos limpias, me gusta meterme en el alma del negocio para comprenderlo y así generar tácticas simples que permitan hacer mejoras enormes y ganar.

Tampoco creo en consultores empresariales que son excesivamente positivos, a tal punto, que se conviertan en recreacionistas o motivadores espirituales de los empleados y el empresario, los cuales terminan construyendo un ambiente muy amigable para tapar su incompetencia y sus malas actuaciones.

La realidad es otra: las empresas se crean para generar valor, para estar en un campo de batalla, la misión de un Business Venture Manager es ganar sin competir ¿Quiere que me ponga la camiseta del diez para su empresa? Pídame una cita para que me comente de su sueño o su problema.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *