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Todos debemos aprender a navegar en el mar de la envidia. El concepto del éxito en el siglo XXI significa buscar ser una estrellita, alguien que quiere ser importante. Y como lo dije en un artículo anterior sobre los empresarios sin alma en el siglo XXI, muchos solo quieren la cima sin disfrutar el camino de la montaña.

A la par de las estrellitas que buscan satisfacer su ego diciendo que son la última maravilla del mundo porque tienen una empresa o una startup que mueve millones y porque levantaron capital, sale otro público igual de destructivo: Los envidiosos. ...continúa leyendo "La envidia en las empresas un mal negocio"

El foco del ser empresario en el siglo XXI está mal. Cuando el afán del sistema económico es tener recursos para sostenerse, se crean toda una serie de tácticas para obtenerlos.

Sin importar si debe pasar por encima de cualquiera. Una de ellas es el convertir a toda personas en ser empresaria, con la promesa de vida buena, prestigio y comodidades.

Hoy, indistinto si se cuenta o no con la madurez suficiente para crear una empresa le acomodan el disfraz como se pueda, sin medir las consecuencias sobre la vida de la persona que personifica dicho rol. ...continúa leyendo "Ser empresario sin alma en el siglo XXI"

"Es falta de dinero. Lo que pasa es que no hay mercado; ejecutamos mal el proyecto"

Desde las esferas del mundo empresarial y las opiniones de los gurús del empresarismo se ha venido investigando e informando sobre las causas del fracaso empresarial.

Tal vez muy preocupados porque a pesar de que cada año son cientos las empresas las que se registran en las cámaras de comercio y la tasa de mortalidad temprana sigue siendo alta.

Esto sin sumar que muchas de las empresas que se registran realmente ni llegan a operar.

Esta situación genera entonces la siguiente conclusión: para crear empresa y sostener la operación se requiere de un estudio más profundo de las causas por las cuales hay negocios exitosos, y por qué, a pesar de existir empresas en una misma actividad, el mismo entorno y con casi siempre los mismos productos unas fracasan y otras persisten. ...continúa leyendo "Causas del fracaso empresarial"

El cuerpo vive pero el espíritu está flaco sin un propósito de vida. Al hombre le pasan cosas malas para entender que todo lo bueno sobre lo cual se quiere cimentar la vida es mundano, sin valor alguno; entendiendo al final que no se debe vivir para sí mismo, ni como uno quiere, sino, como Dios quiere. Hoy me niego a eso, deseo un propósito de vida.  En mi morada de enfermedad y oscuridad, conocí el vacío del no ser.

Tal vez los médicos que me atendieron con sus técnicas me salvaron la carne para seguir en este plano físico; pero, no lograron llenar el vacío que se experimenta al estar con la muerte y saber que todo lo vivido y lo que mucha gente me inculcó no importa y no vale.

...continúa leyendo "Me niego a vivir sin un propósito de vida"