¿Quieres contratarme? Así soy yo desde una evaluación basada en las neurociencias

Desde hace un buen tiempo no me llamaban a una entrevista de trabajo, tal vez porque mi vena emprendedora y empresarial me permitía ese lujo de no llenar toda la ciudad con mi CV, esperar a veces la llamada que nunca llegará, o incluso tener que pasar por las famosas pruebas psicotécnicas, que vale la pena mencionar, y que conozco de primera mano son fácilmente corruptibles y hackeables (habla con un psicólogo y me cuentas).

Hoy la cosa fue distinta, pues luego de enviar una de mis tantas propuestas de consultoría en una de mis compañías he sido llamado por uno de mis clientes que necesitaba un trabajo que me pareció desafiante e interesante.

Vaya sorpresa, mi propuesta estaba compitiendo con otras dos personas

Habíamos pasado por un proceso de evaluación muy serio, arduo y potente. Mi cliente me informó que de cerca de 80 propuestas estaba entre las tres mejores. Un orgullo para mí por supuesto; lo extraño fue la segunda parte:

“Adrián, para asegurarnos que no nos equivocaremos contigo vamos a hacerte una prueba llamada PDA, herramienta científica basada en las neurociencias. Esta prueba nos permite saber si tu comportamiento es coherente con las actividades que nos planteas en tu propuesta. No te preocupes, el informe te lo daremos para que mejores en tus servicios”.

¡Wow!, ¡PLOP! quedé con la boca abierta, pero como persona coherente que soy, admití presentar la prueba, la cual consta de una serie de definiciones de uno mismo y de cómo me ven las otras personas con respecto a mi actuación (algo así como una evaluación 360°. Cómo me veo yo, pero también como me ven los demás.

En la tarde de hoy me enviaron los resultados y quise publicarlos aquí para que futuros clientes y personas interesadas en mis servicios sepan con quién están tratando a partir de una herramienta basada en los estudios de las neurociencias y la psicobiología.

Espero que con esta publicación no cambien las expectativas de trabajo en conjunto, pero considero necesario publicar mi pérfil de comportamiento y así facilitar un mejor relacionamiento.

Para mis clientes actuales:

Espero por fin entiendan el por qué soy tan exigente, controlador, meticuloso y  por qué amo la filosofía Kaizen. Amo mi trabajo, todos los días son una bendición para mí, incluso los famosos “domingorreas” que los empleados comunes y silvestres han bautizado al día que antecede el lunes como si trabajar fuera una pesadilla.

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Amo los retos, me tallo hasta el tuétano, estallo de alegría cuando las cosas pasan, pero también sale la bestia negra cuando hacemos las cosas como nos antoja, como creemos que debe ser sin mirar a quién afectamos y sus efectos:

  1. Adrián Esteban es un pensador meticuloso y exacto con un dinamismo innato para la solución de problemas. Es analítico y creativo, tiene una considerable curiosidad por las causas de los problemas.  Puede tener una amplia gama de intereses. Tiene un estilo, directo, lógico, preciso y sistemático en cuanto al enfoque y forma de alcanzar sus objetivos. Se preocupa por la perfección y no le gusta cometer fallas o errores.
  2. Le agradan las tareas desafiantes y pone énfasis en usar los hechos y la lógica para ocuparse de retos complejos, en respuesta a plazos difíciles.
  3. Prefiere la novedad, las ideas imaginativas y el trabajo que involucre cambio y variedad.
  4. En ocasiones Adrián Esteban puede mostrarse introvertido. Puede trabajar como miembro de un equipo, pero tal vez se sienta mejor trabajando solo, de persona a persona y en grupos y equipos pequeños.
  5. Es intenso, impaciente y exigente al relacionarse con la gente. Mostrará impaciencia si cree que los otros no están haciendo el trabajo.
  6. Si bien se desempeña de acuerdo a las normas y los procedimientos, es muy independiente de los demás. Tiene una tendencia innata hacia la creatividad y se esmera por alcanzar la exactitud y la perfección.
  7. Adrián Esteban tiene un fuerte sentido de urgencia, sin embargo, al mismo tiempo, no quiere cometer ninguna falla o error.
  8. Al ser una persona directa y competitiva, buscará activamente tener el control en las situaciones en las que se encuentre. En general, le producirá cierta tensión tener que ceder el control o el poder en manos de otros.
  9. Posiblemente sienta como una pérdida de tiempo las conversaciones sociales “irrelevantes”.

Al final de la comunicación lo siguiente: “Adrián bienvenido a nuestra casa, el contrato es tuyo”.

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